miércoles, 13 de junio de 2012

La Casa de Riverton, Kate Morton.

 Bueno, aunque sigo escribiendo a un ritmo ligeramente más lento del que me gustaría, sigo con otra pasión, puede que la que motivase la escritura, porque todos los que nos ponemos a escribir venimos de años de lectura casi compulsiva.
 El que acabo de terminar es "La Casa de Riverton". A la espera de poder empezar el tercero de esta autora, que definitivamente se convierte en una de mis preferidas, tengo tres más en lista de espera para terminar en dos semanas.
 "La Casa de Riverton" está ambientada en una casa señorial inglesa durante los primeros treinta años del siglo XX. Me ha recordado un poco a series como "Arriba y Abajo" o "Downton Abbey", en el sentido de que hablan de las relaciones en la familia rica, el mundo del servicio, y las relaciones que se establecen entre ellos. Es difícil hablar del concepto del servicio sin asociarlo con "servidumbre", con la coletilla inevitable de "sí, señor, sí señorita", retratarlo tan fielmente como lo hace Kate Morton y que te convenza, en lugar de pensar mal de la gente del servicio que tenían su trabajo como lo más a lo que podían aspirar. Haber utilizado a una sirvienta como protagonista que recuerda su vida cuando está a punto de morir, ya a finales de siglo, sirve muy bien para ver el cambio de actitud hacia el "servicio" de la sociedad. Mientras que la protagonista, y muchos de sus compañeros, lo consideraban como un buen trabajo, pese a jornadas que define como agotadoras, ahora el mero hecho de trabajar en algo así es entendido generalmente como algo denigrante, (no hace tantos años los españoles por lo general lo recházabamos, como los trabajos de campo y demás...), el hecho de "servir" a otra persona en actos que no necesita, como ayudarle a vestirse, ponerle las comidas, preparar un baño para el aseo... (no hablo de personas dependientes, que conste, ya sé que no es lo mismo).
 El libro en sí, al saber en cierta manera lo que se avecina para los personajes (la I Guerra Mundial) tiene cierto aire triste, dan ganas de avisarles en cierta manera de lo que va a pasar jeje. Al final, resulta que nada es como nos cuentan en un principio, y como ya parece ser habitual en las novelas de Kate, hay un momento en el que la historia da tal giro que te ves incapaz de soltarlo hasta el final.
 Se puede entender que es un libro "de chicas", por así decirlo, pero no creo que haya libros como tal "para chicos" y libros "para chicas", es como ponernos de pequeñas todo rosa, como si fuese el único color que nos gustase.
 Hecha mi pequeña reseña, sigo con lo mío. Besos desde Alicante :)

L.

viernes, 8 de junio de 2012

Hola!


 Bueno, viendo que blogger vuelve a funcionarme en condiciones, he vuelto por aquí. Tener un blog siempre empieza como una especie de propósito a la hora de actualizar con cierta frecuencia, pero al final no entro mucho, o nada directamente.
 Me gusta decir que al menos, con tanto tiempo libre como tengo, he vuelto a escribir como siempre, siendo capaz de llenar páginas sin el menor trabajo. No llegará a nada, para publicar tiene que ser medianamente aceptable, vale un dineral y eso de los concursos... como que no me convencen. Dicen que los certámenes literarios (muchísimos, he visitado una página de escritores y resulta que hay lo menos diez cada mes) suelen estar amañados. Convencerme porque sí, simplemente por pesimismo, no tiene el menor sentido, claro. Pero la verdad es que entre las bases de cualquier concurso de este tipo piden anonimato, se supone que para evitar precisamente que tengan preferencia autores o personajes conocidos ya; pero siempre resultan aparecer siempre detrás de un Pepito Pérez, o Toñi González; los Señores Don José Luis Pérez y... o Doña Antonia González. Gente conocida, vamos.
 Lo bueno que tiene es que todo esto es que es menos tiempo que le estás dando vueltas a otras cosas menos positivas, la verdad. Desde que he llegado aquí, a casi Murcia, es como si el tiempo estuviese en contra mía, querer conseguir cosas supone tener los medios y esos medios no aparecen. Al final, escribir, como siempre desde que empecé no es más que una vía de escape más.
 Bueno, si alguien al final ha pasado por aquí, buen fin de semana :D

 L.